domingo, 4 de julio de 2010

Ben X o "aprendiendo a mentir"


Ésta es una película belga, muy bien lograda, que toma como pretexto los video juegos para recrear el drama de una sociedad contemporánea que se niega a "sentir", que anula toda autenticidad, que oprime, controla y margina todo aquello que se sale de los parámetros de la mal llamada "normalidad".

Y toma como pretexto también a la misma "enfermedad" -¿la de Ben o la de la sociedad misma?-. Porque en esta película "el menos enfermo es precisamente Ben". Él no es el problema. El autismo podría perfectamente ser reemplazado por "el gordito", o "el flaquito", o "el negrito", "el bajito", o cualquiera de los muchos etcéteras.

Los del problema son los otros... Los que se sienten tan infelices consigo mismos, se sienten tan vacíos, que erróneamente piensan que lo pueden llenar ejerciendo el control sobre los demás; creen necesitar el poder para dar con él; necesitan humillar, pisotear, agredir, descalificar, aniquilar, para olvidar por unos segundos su inmensa soledad, su inmensa carencia afectiva, su inmensa incapacidad para sentir. Si no "me siento" a mí misma, me queda muy difícil sentir a los demás...

Es así como la película nos muestra a una masa amorfa, que se deja llevar por unos cuantos sin criterios; en donde los poquitos que tienen algo de conciencia no se atreven a enfrentar la turba, callan, se aislan, les molesta la situación, pero no se atreven a hacer nada. "Es necesario que halla un muerto para que suceda algo"... dice la madre, Marijke Pinoy. Y es precisamente bajo esta tesis, que se teje lo esencial de la película: "Todo fin es un principio".

Llega entonces la venganza, la "venganza creativa", la que se sale de los parámetros del "ojo por ojo", aunque parezca estrechamente conectado. Llega entonces "la gran lección". El débil, el dependiente, el especial, el distinto, nos entrega un mensaje que a la vez es un cuestionamiento: "aprendí lo que no había aprendido; que en esta sociedad es necesario mentir y engañar para ser aceptados"....


1 comentario:

  1. Estoy completamente de acuerdo con la reflexion que haces de la pelicula. Muchas veces - o la mayor parte del tiempo- nos ensimismamos tanto que dejamos de un lado el sentir por el tener. Tener poder, dinero, fama, cualquiera que sea el deseo de cada cual nos ha convertido en una sociedad dispuesta a aceptar que se haga la maldad a pesar de nuestra conciencia. Nos hemos convertido en maquinas que aprenden rapidamente que si los malos ganan una, dos o tres veces, siempre van a ganar. Por lo tanto, dejamos que sigan ganando. Al aceptar esa situacion, aceptamos que somos debiles de espiritu, debiles en valores, debiles de corazon y debiles en la accion. NO NOS DEJEMOS LLEVAR POR LA FALTA DE CARACTER DE UNOS. Necesitamos mas gente como BEN, autenticos, sin miedo a actuar de manera positiva, liberadora y decidida. Nadie es mejor que nadie. Nadie tiene derecho a pasar por encima del otro. Nadie es dueño de los damas. SE LIDER! SE TU MISMO!

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